Putin frena a Kadirov en el tema nuclear

"El uso de las armas nucleares por parte de Rusia es posible solo en acuerdo con su doctrina" de disuasión, explicitó el Kremlin al líder checheno Ramzan Kadirov.

Con esta respuesta, el Kremlin arroja agua sobre el fuego de la alarma de un posible conflicto atómico -pero no desecha completamente la idea- y aclara el panorama a Kadirov, que pidió el recurso a los medios de destrucción masiva.

La del líder checheno, afirmó el vocero Dmitry Peskov, es solamente «una reacción emocional». Una respuesta en la que parece filtrarse el fastidio por las declaraciones siempre más duras y explicitas del propio Kadirov contra las jefaturas militares de Moscú, que dieron impulso a una avalancha de críticas por la caída de la estratégica ciudad de Limán, en Ucrania.

Para Peskov, en suma, Kadirov haría mejor en reflexionar antes de hablar. Aunque ello no signifique que Moscú renuncie a las advertencias varias veces proferidas sobre la posibilidad de recurrir «a todos los medios» para defender su propio territorio. Incluidas las partes bajo control ruso de las provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia anexadas a la Federación Rusa.

La Duma, la Cámara baja del Parlamento, aprobó por unanimidad los tratados de adhesión firmados por el presidente Vladimir Putin. Y mientras se espera la descontada ratificación del Consejo de la Federación (el Senado), un signo de interrogación permanece acerca de qué parte de las regiones anexadas por Moscú reivindicará efectivamente su soberanía.

Peskov dijo, en particular, que en las fronteras de las provincias de Jersón y, sobre todo, Zaporiyia, en gran parte aún bajo el control ucraniano, serán consultados los pueblos locales. No está claro todavía mediante qué instrumentos, pero el comentario parece un reconocimiento a las dificultades de las fuerzas rusas en el terreno.

En la noche fue el propio ministerio ruso de Defensa el que admitiór que el ejército ucraniano, «con sus abrumadoras unidades blindadas», consiguió «penetrar las líneas de defensa» en dos pueblos de la región de Jersón.

Mientras tanto, los ucranianos denunciaron que las fuerzas rusas comenzaron la movilización forzada de la población en el distrito ocupado de Melitopol, en la región de Zaporiyia, donde, al mismo tiempo, el director de la central nuclear, Ihor Murashov, detenido la semana pasada, fue liberado.

Respecto al llamado del Kremlin a un posible uso de armas nucleares, la agencia Tass puntualiza que la doctrina de disuasión no prevé el empleo para responder a un ataque enemigo con armas de destrucción masiva o misiles balísticos, sino más bien a una «agresión con armas convencionales que ponga en peligro la existencia del Estado».