Zelensky en la ONU: la anexión a Rusia de regiones ucranianas significa que “ya no hay nada que negociar”

El presidente de Ucrania pidió una nueva tanda de sanciones contra Moscú, así como su expulsión de la ONU y de todas las organizaciones internacionales

La eventual anexión por parte de Rusia de los territorios que votaron su separación de Ucrania en unos referendos criticados internacionalmente significará que “ya no hay nada que negociar con este presidente (ruso)”, dijo este martes el mandatario ucraniano, Volodymyr Zelensky, en una declaración por videoconferencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Zelenski dijo que los votantes “fueron forzados a votar a punta de pistola” y que los resultados “habían sido escritos con antelación”.

El presidente de Ucrania, que se dirigió al Consejo pese a la oposición del embajador ruso, pidió a la comunidad internacional que endurezca las sanciones contra Rusia y proceda a su aislamiento internacional: primero, quitándole su condición de miembro permanente del Consejo de Seguridad con derecho a veto, y a continuación expulsándolo de todas las organizaciones internacionales, y si esto no fuera posible, bloquear su participación en ellas.

Por otro lado, la ONU dejó claro este martes que no reconocerá el resultado de estos referendos de anexión a Rusia. “No pueden considerarse una expresión genuina de la voluntad popular (y) no pueden verse como legales según la legalidad internacional”, dijo ante el Consejo la subsecretaria general de la ONU, Rosemary DiCarlo, quien recordó, por ejemplo, que en esas consultas “las autoridades de facto fueron acompañadas de soldados puerta a puerta con urnas de votación”.

Según las cifras avanzadas este martes por la agencia estatal de noticias rusa RIA, una aplastante mayoría de los participantes en esos referendos ilegales convocados en los territorios controlados por Rusia en el este y sur de Ucrania votó a favor de la anexión, resultado condenado por Kiev, y ahora el presidente ruso, Vladimir Putin, podría formalizar la anexión en los próximos días.

La embajadora estadounidense Lynda Greensfield dijo que su país va a intentar que el Consejo vote una condena a esos referendos, y en previsión de que se tope con el veto de Rusia, pedirá que se convoque la Asamblea General, como ha sucedido en los pasados meses en dos ocasiones, en las que la asamblea votó de manera aplastante contra la invasión de Ucrania.

El representante ruso, Vasili Nebenzia, dijo por su parte que los referendos se celebraron “de manera totalmente transparente y respetando todas las normas internacionales”, negando las acusaciones de intimidación a los votantes. Añadió que hubo un centenar de observadores internacionales de más de cuarenta países, a los que “sorprendió el entusiasmo de los electores”, y se preguntó por qué los medios de comunicación occidentales no han mostrado ese hecho porque no se han molestado en entrevistar a esos habitantes.

Aunque los referendos han supuesto una nueva vuelta de tuerca en el conflicto ucraniano, la posiciones no han variado mucho en la ONU: los países latinoamericanos -Brasil o México- y los africanos o árabes mostraron sus críticas ante las consultas, pero sin sumarse a la hostilidad occidental y realizando más bien llamamientos genéricos a la negociación.

Y como viene siendo habitual en la ONU, también China e India se mantuvieron en una equidistancia que los referendos no han cambiado, y hoy sus representantes ni siquiera hicieron la menor alusión a esas consultas, aún cuando eran el motivo de la convocatoria de la sesión.