
Pasó bastante desapercibida la reunión de gobernadores en La Plata, encabezada nada menos que por Axel Kicillof, el titular del distrito mas poderoso del país. Y más desapercibida pasó la temática que centralizó el encuentro: «no al ajuste». La propuesta del nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, incluye una severa restricción a los fondos remitidos a las provincias.
El hombre de Tigre no es tonto. No está pidiendo una reforma del Estado, no pretende que, por ejemplo, Formosa, modifique su régimen en el que el 80% de la gente con trabajo formal en la Provincia, lo tiene en una dependencia estatal. Pero, necesita al menos, reducir el impulso de la obra pública con fondos del estado central.
«No alcanza, se pueden reunir, patalear, mandar mensajes intimidatorios, pero no hay guita flaco, la entienden o la entienden, no hay», dice una fuente massista del Palacio de Hacienda que recibió clarito en mensaje que vino de la capital bonaerense.
El problema es que la restricción llega con el año electoral, y muchos de los gobernadores solamente saben ganar elecciones con plata en la mano. Si en el conurbano bonaerense el asistencialismo preelectoral es la mecánica electoral básica, en muchas provincias del interior del país pasa de básica a única.
«Acá lo que pasa es esto: vamos a perder el gobierno nacional. Al kirchnerismo solamente le interesa retener la Provincia de Buenos Aires, pero eso es un error. El peronismo está en riesgo de perder tantas provincias como jamás ha perdido, ni en el ’83. Vamos a un cataclismo histórico y no volvemos más, encima perdemos el control del Senado, es la ruina, no es momento de hacerse el ajustador», explicó un gobernador, cara a cara a este cronista.
Desde el punto de vista político el argumento es irreprochable. En 1983 con el impulso y el furor alfonsinista, el «no peronismo» encarnado en la UCR, consiguió gobernar 7 provincias. Parece poco considerando las 24, pero nunca el «no peronismo» gobernó tantos distritos. Hoy, la oposición gobierna 4: Corrientes, Jujuy, Mendoza y la CABA. La primera tiene a Gustavo Valdés recién reelecto y parece indefectible que conservará las otras tres.
Gobernadores no quieren «ajuste cero»: qué provincias teme perder el PJ
Según los números de las encuestas que manejan tanto oficialistas como opositores: Entre Ríos está perdida para el PJ, Santa Fe está en serio riesgo, dependiendo de quien sea el candidato de Juntos, nunca estuvo Córdoba tan peleado desde que el delasotismo la controla. Todo el centro mas rico del país.
Para peor, el Senado está ya hoy muy parejo. El peronismo no tiene mayoría propia, apenas una primera minoría y en 2023 se ponen en juego un tercio de las bancas. En 2015, Mauricio Macri asumió con apenas 15 senadores, hoy, entre la UCR y el PRO ya tienen 27 y con 36 se alcanza la mayoría propia. Sería un hecho extraordinario en la Argentina post dictadura y un cambio de época. Raúl Alfonsín no pudo pasar la reforma sindical por el Senado por un voto.
El plan claro, es presionar. La semana pasada mandaron un mensaje, uno sobre una nueva batalla interna dentro del oficialismo: cristinismo, albertismo, massismo, liga de gobernadores, ya parecen todos al acecho del otro. «Que ajusten en Buenos Aires, es problema de ellos, acá que no rompan las pelotas porque en cuanto empiece el quilombo social se lo mandamos para allá y a ver si aguantan el gobierno hasta el final», dice uno de los mandatarios locales que está totalmente indignado, tanto con Massa como con Cristina, que parece dejarlo hacer.
¿Cómo enfrentar el brutal déficit fiscal y parar el proceso inflacionario si solo se ajusta en el estado nacional, pero la canilla sigue abierta de par en par en las provincias? Un complicado desafío sobre el que Massa deberá poner en juego toda su imaginación y cintura política, si es que no quiere abrir otro frente interno en el año y medio que le queda para llegar hasta el final.