
Tras el anuncio del Gobierno sobre la segmentación de tarifas y cómo se aplicaran los topes en cuanto al gasto energético, dos medios difundieron una lista de políticos, deportistas y famosos que no habían renunciado a los subsidios. El primero en divulgar los nombres fue Jorge Rial en C5N y luego la información fue replicada en Página 12.
Ante esto se alzaron algunas voces opositoras que vieron a la maniobra como una “violación a la ley de protección de datos personales”. El conductor de Argenzuela contó que había salido a correr y un desconocido le había acercado un sobre papel madera con la lista que incluía a figuras del mundo del espectáculo, deportistas de renombre, políticos y algunos de los empresarios más poderosos del país que recibieron subsidios de luz.
Mientras en Página 12 apuntaron que la lista de nombres se componía de quienes “no renunciaron a los subsidios que propuso la administración de Cristina Kirchner, en 2011”.
Esta divulgación de los nombres representa “una violación a la ley de protección de datos personales”, según explicó a Clarín la diputada nacional de la UCR Karina Banfi y denunció: “Usa datos personales y es información desactualizada de una política vieja que refritan para ponernos unos contra otros”.
Por su parte, Cristian Ritondo publicó en sus redes: “Ahora quieren corregir este desastre de un plumazo, con un ajuste de tarifas que encima niegan disfrazándolo de reordenamiento de subsidios. Y lo peor, hacen fascismo publicando listados de gente que ellos mismos subsidiaban de manera automática”.
«Cuando gobernaba Mauricio Macri denunciaban un tarifazo. Ahora que gobiernan ellos denuncian y persiguen a argentinos que siempre pagaron sus facturas, para justificar la suba de tarifas», sumó María Eugenial Vidal.
“A qué hora publica Página12 el listado de todos los beneficiarios de planes sociales y cualquier otro subsidio del Estado? #ElRelatoSeCaeAPedazos”, criticó Silvia Lospennato y apuntó: “Escrachar ciudadanos y difundir información personal es moralmente reprochable siempre. Disfrazan de investigación periodística operaciones políticas pero cada vez les funciona menos porque nadie les cree”.