Lujo en Miami y abusos a chicas en Tucumán: la doble vida del empresario denunciado por pedofilia

Eduardo Alberto Made (67) terminó preso por haber captado a siete adolescentes de entre 15 y 19 años a cambio de dinero y regalos.

Vivía en Miami, ostentaba una vida de lujos y hoteles cinco estrellas. Pero terminó preso: usaba sus redes sociales para convencer a adolescentes y abusar de ellas en sus viajes a San Miguel De Tucumán.

Eduardo Alberto Made (67) está acusado de «corrupción de menores y trata de personas con fines de explotación sexual agravada» por haber captado a siete adolescentes de entre 15 y 19 años a las que engañaba para abusar de ellas en el Hotel Sheraton de Tucumán, al menos entre enero y mayo de 2022.

Made, radicado formalmente en Estados Unidos, viajaba a Tucumán, Córdoba y Buenos Aires periódicamente por negocios. Su empresa actuaba como intermediaria para inversores extranjeros que querían instalarse en el país.

Según la acusación, esa vida de lujos encubría la explotación sexual de adolescentes. A través de Instagram y mientras mostraba su vida en Miami, Made convencía chicas tucumanas a quienes les «vendía» la imagen de «sugar daddy», el término utilizado para referirse a citas transaccionales entre hombres mayores y mujeres jóvenes.

Lejos de esa figura, esto es un delito: Made buscaba específicamente chicas que eran sometidas, mediante extorsión, dinero y engaños, «aprovechándose de distintos factores de vulnerabilidad, y de la minoría de edad de las adolescentes para llevar a cabo sus planes ilícitos», indicó el procesamiento, firmado por el fiscal Agustín Chit, subrogante de la Fiscalía Federal N° 2 de Tucumán.

El empresario declaró en su indagatoria y negó la acusación, principalmente la vinculada a la trata de personas.

«No entiendo por qué se me acusa de trata, todas me pidieron dinero, algunas eran estudiantes, yo ayudé a un montón de estas personas. No sé qué más debería declarar porque no me siento culpable de nada, supuestamente eran personas mayores de edad, recién cumplidos los 18 años, eso es lo que ellas me dijeron al principio, incluso una me quiso extorsionar pidiéndome 500 dólares porque ella era menor», dijo el hombre.

Todos los abusos fueron en el Hotel Sheraton de Tucumán, según las denuncias. Eso quedó probado por los registros de las cámaras de seguridad del lugar, por los testimonios de las víctimas e información recolectada por Gendarmería Nacional.