
Si hace un par de días la municipalidad de Antofagasta se mostrara dispuesta a iniciar una mesa de coordinación con los migrantes irregulares que trabajan como repartidores de aplicaciones de Delivery, esa puerta ahora se cerró tras la publicación de un video donde se observa a uno de sus voceros plantear la resistencia al retiro de motocicletas por parte de los fiscalizadores.
Es necesario recordar que la principal demanda de los delivery radica en obtener un “salvoconducto” que les permita trabajar dentro del marco de la ley pues, como ellos mismos han reconocido, son en su mayoría migrantes que ingresaron irregularmente a Chile y por lo mismo no pueden obtener la licencia de conducción en territorio nacional.
En el registro que marcó el quiebre entre los Delivery y el municipio se observa al vocero de estos plantear que por el hecho de ser fiscalizados “nos están violando nuestros Derechos Humanos, y eso es una falta de respeto a todas las naciones”.
Y, la parte más delicada se alcanza, tiene relación con el planteamiento de una estrategia para “bajar las motos” que estén siendo subidas a los camiones que después las trasladan a los corrales municipales.