El 24% de los empleos privados son generados por la agroindustria

Lo indicó un reporte de la fundación FADA, al detallar que esta actividad genera 3,7 millones de puestos laborales, tanto en el campo como en las ciudades.

La ganadería bovina y la frutihorticultura son las cadenas que más trabajo aportan, con un 12% cada una.

La agroindustria representa un 24% del empleo privado del país. Así lo señaló un relevamiento de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), al detallar que esta actividad genera 3,7 millones de puestos laborales, tanto en el campo como en las ciudades.

“Todo el tiempo estamos en contacto con productos que vienen de las cadenas agroindustriales: en las pastas del domingo, en el combustible de tu auto, en la comida para tu mascota: todos esos productos movilizan miles de puestos de trabajo”, aseguró Natalia Ariño, economista de FADA.

Al respecto, se explayó: “Cuando pensamos en el empleo del agro, sólo nos imaginamos productores, agrónomos, veterinarios y trabajadores del campo, produciendo trigo, tomate, limón o criando un ternero, pero va más allá de eso, genera empleos en múltiples rubros urbanos como administrativos, comerciantes, personal de ingeniería, tecnología, investigación, mantenimiento, limpieza, y una rueda interminable de puestos que se multiplican a lo largo de todas las cadenas”.

 

La ganadería bovina y la frutihorticultura son los eslabones que más trabajo generan

El informe también registra un “top five” en la creación de empleo. Las 5 cadenas más importantes son las de carne vacuna con un 12%, la de frutas, verduras, hortalizas y legumbres con 12%, trigo con un 10%, soja también aporta 10% y maíz 6%. Juntas, generan la mitad de todo el empleo agroindustrial.

En tanto, el mayor generador de empleo es la producción (el eslabón primario) con el 38% del total. Le siguen la comercialización con 25%, la industria con 22%, transporte 7%, servicios conexos 5% y maquinarias e insumos 3%.

Del informe además se desprende que el 31% de los empleos se concentran en las economías regionales (azúcar, frutas, vino, etc.), el 30% las cadenas de granos y forrajeras, 24% cadenas animales (vacuno, porcino, aviar, láctea, ovino y otros), los servicios conexos y otras actividades suman 14% (financieros, seguros, contables, etc.) y 1% bienes de capital (maquinarias).

Este estudio sirve para tomar una radiografía del trabajo generado en torno al agro pero que excede a lo que sucede en la ruralidad.

“Pensemos en un plato de tallarines: para cada ingrediente que usamos, se moviliza una enorme rueda de empleo. Para la masa, productores del trigo, molineros, productores de huevo, transportistas, comerciantes. Para el queso, tamberos, transportistas de leche, los de industria láctea, distribuidores y empleados del súper donde lo compramos”, señaló la economista.

Sobre eso, continuó: “Lo mismo pasa con los demás ingredientes. En el tomate y cebolla, huerteros y verduleros. En la carne de la salsa, toda la cadena ganadera y también las de granos para el alimento de esos animales. Pero, además, en cada uno de los procesos, intervienen agrónomos, contadores, administrativos; el personal involucrado en maquinarias, insumos, tecnología, bancos, mantenimiento, limpieza y más. Miles de trabajadores están en tus pastas”.

Sobre eso, agregó: “Básicamente, nosotros o algún conocido seguro que está directa o indirectamente relacionado a las cadenas agro”.