
Aunque no hay «evidencia» de que fue Luis Juez quien operó para desactivar las visitas de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta a Córdoba la semana pasada, cuando se hizo el plenario «federal» de la Fundación Pensar en esta provincia, evento que tuvo como anfitrión estrella a Gustavo Santos, para un sector del PRO las «dudas de que fue él son más que razonables».
«Fue una actitud poco comprensible». «Si le importa tanto que Gustavo (Santos) reciba a los dirigentes nacionales del PRO es porque Juez lo ve como un competidor directo para 2023». «Lo que Juez hizo habla más de él que de Gustavo». «Juez demostró lo que es Juntos por el Cambio para él». El muestrario de reproches de distintos dirigentes amarillos consultados alcanza para graficar el malestar con el vencedor de las elecciones y ya anotado para la carrera a la Gobernación.
El cortocircuito aparece a dos semanas del triunfo de Juntos por el Cambio y a un año del inicio del proceso electoral en Córdoba: todo indica que Schiaretti mantendría la estrategia de despegar la elección provincial adelantando el calendario al primer semestre, por lo que la ley de convocatoria e elecciones debería ingresar a la Legislatura en diciembre de 2022.
El plan de Juez es que el «Cambiemos federal» que pidió durante la campaña termine por habilitarle una silla en la Mesa Nacional de la coalición, como representante del interior. En ese camino ya lanzó con Rogelio Frigerio y Carolina Losada un sub bloque «Región Centro», con agenda propia. En ese marco, que «Santos haga músculo» no es coincidente con el resultado electoral, entienden los juecistas, quienes no se atribuyen haber desactivado el plenario nacional del PRO.