
Según se pudo saber, los hechos tuvieron lugar durante el choque entre el Club Atlético Chabás y Huracán de Chabás por el pase a la final de campeonato. El equipo local ganaba 2-0 pero el visitante dio vuelta el marcador y se puso 3-2 cuando faltaba poco para el pitazo final. Esto provocó un altercado en la tribuna que obligó a los árbitros a suspender el partido.
Para apaciguar la situación, tuvo que intervenir la policía que para dispersar a los revoltosos efectuó disparos con balas de goma y lanzó gases lacrimógenos. Una vez fuera de la cancha el altercado siguió en las calles de la ciudad, donde le prendieron fuego a un auto policial estacionado afuera del club donde se jugó el partido.