
Posteriormente, al menos 80 países se comprometieron a reducir para el mismo año en un 30% las emisiones de gas metano, uno de los elementos que causan mayor efecto en el calentamiento global.
El pacto sobre la deforestación también fue suscrito por Brasil, donde grandes porciones de la selva amazónica han sido arrasadas en las últimas décadas.
Este acuerdo incluye una financiación que alcanza los US$19.000 millones de parte de fondos privados y públicos.
Los bosques pueden ayudar a absorber las cantidades necesarias de CO2 para frenar el cambio climático.
En 2020 la destrucción de bosques y selvas aumentó un 12% respecto al año anterior, y en Brasil, cuna del mayor pulmón verde del planeta, esto provocó un aumento de 9,5% en las emisiones de gases de efecto invernadero.
En este contexto, Brasil, China, Rusia, Indonesia, la República Democrática de Congo, y los líderes de más de cien países que reúnen el 85% de los bosques nativos del mundo, firmaron el martes la denominada Declaración de Glasgow.
Sus medidas incluyen respaldar actividades en los países en desarrollo como la restauración de tierras degradadas, la lucha contra los incendios forestales y la defensa de derechos de las comunidades indígenas.
Acuerdo para reducir las emisiones de metano,
un potente gas de efecto invernadero
El Compromiso Mundial sobre el Metano, que se anunció por primera vez en septiembre, incluye ahora a la mitad de los 30 principales emisores de metano, que representan dos tercios de la economía mundial, según el oficial estadounidense. Cerca de 100 países se han unido a un esfuerzo liderado por Estados Unidos y la Unión Europea para reducir la cifra en un 30% para 2030 respecto de 2020.
Entre los nuevos firmantes está Brasil, uno de los cinco mayores emisores de metano del mundo, que se genera en el sistema digestivo de las vacas, en los residuos de los vertederos y en la producción de petróleo y gas. Tres de los otros -China, Rusia e India- no han firmado, mientras que Australia ha dicho que no apoyará el compromiso. El compromiso fue firmado por un centenar de naciones, según su página web, y Biden llamó a que “más países se sumen”.