
Los afectados lograron salir de la propiedad, ubicada en el municipio de El Puente de la provincia Guarayos, la tarde este jueves y están retornando a la capital cruceña por vía terrestre, debido a que no había avionetas disponibles para trasladarlos hasta el aeropuerto El Trompillo.
“Después de siete horas de secuestro hemos sido liberados”, contó Jorge Gutiérrez, fotoperiodista de EL DEBER, en su primer contacto.
Por su parte, Silvia Gómez, reportera de la red Unitel, relató, con la voz entrecortada, que los okupas los golpearon para quitarles las cámaras y le dispararon a los motorizados en los que llegaron a la propiedad.
“Los encapuchados, que eran más de 50, llegaron con escopetas y empezaron a disparar al aire para amenazarnos. Nos quitaron nuestras cámaras y las destrozaron a disparos para borrar las filmaciones. A los policías les golpearon con palos y a un colega le dieron con la cacha del arma, porque no quería soltar su cámara”, relató.
La reportera también contó que tras ser encañonados fueron llevados a un galpón. Allí, fueron puestos boca abajo, golpeados y amenazados de muerte. “Nos preguntaban quién nos trajo y cuánto nos pagaron y decían que nos iban a matar quemándonos”, contó entre lágrimas.
Dijo que, afortunadamente, los periodistas no tienen lesiones graves, pero sí hematomas en algunas partes del cuerpo.
Ayer cuatro trabajadores de la hacienda Las Londras resultaron heridos de bala tras un enfrentamiento con los usurpadores. El hecho violento se registró porque los heridos se resistieron a abandonar la propiedad, que ya había sido tomada hace 10 días por los campesinos.
Asimismo, indicó que un fuerte contingente policial fue enviado al municipio de El Puente para evitar que se registren enfrentamientos y prevenir otro hecho de privación de libertad.