
Decenas de padres de familia protagonizaron este miércoles una violenta movilización con agresiones a efectivos de la Guardia Municipal y de la Policía exigiendo el pago de un bono escolar.
Además, rompieron las ventanas del edificio central de la Alcaldía de Tarija y arremetieron también contra algunos trabajadores de la prensa que realizaban la cobertura.
El alcalde Johnny Torres lamentó la violenta movilización de los padres de familia que tenía un «componente político», ya que estaban encabezados por dirigentes del Movimiento al Socialismo (MAS).
Sin embargo, se comprometió a pagar el bono de incentivo de retorno a clases en 2022, como demandan, con dinero de lo que quede en Caja y Bancos, y una parte con el presupuesto del próximo año a ser modificado en marzo.