
Francisco Benítez se consagro ganador de La Voz con el 44,3 por ciento de los votos. Marley lo anuncio el domingo pasada la medianoche y de inmediato el jurado integrado por Mau y Ricky, Ricardo Montaner, Soledad Pastorutti y Lali Espósito celebraron su triunfo. En medio de la celebración, el joven de 22 años recibió un gran trofeo y un millón de pesos por la consagración.
“No puedo creer todavía lo que pasó, estoy muy contento, pero no creo lo que pasó, cómo se vivió”, dijo aún sorprendido a pocas horas de haberse consagrado en el programa de Telefe y minutos antes de convertirse en papá de Ciro. Su motivación no fue el premio, ni la fama: “Me anoté para sacar este miedo que tenía acá adentro, no me anoté con la idea de ganar y quedar, sino de poder irme a casa bien, animándome”.
Francisco tiene 22 años, es de Colonia Tirolesa, una localidad cordobesa de poco más de cinco mil habitantes ubicada a 27 kilómetros de la capital provincial, y trabaja en una cooperativa eléctrica. Está en pareja con Rocío y acaban de sellar su amor con la llegada de su primer hijo en común, Ciro. “Lo que no puedo decir, lo canto para que le llegue a la gente”, dijo al presentarse en el show. Es que tiene tartamudez desde los seis años y encontró en la música una forma de expresar todo lo que siente.
“Amo cantar y eso es lo que quiero, cantar. El arte salva vidas y es muy loco. A mí la música me salvó, era con lo único que me sentía en paz, cantar es lo que me regalo, uno está todo el día apurado y tenso y la música me da paz. Para mí es expresar lo que uno siente. Mi idea no es cantar y que me reconozcan por mi voz, sino contar una historia con la canción. Lo que no puedo contar, lo canto para que llegue y se entienda el mensaje”, dijo.
A él siempre le gustó la música y fue como hobby que empezó a cantar hasta que dé más grande su pasión adquirió otro significado y se dio cuenta que la música podía ser su instrumento para llegar y hablar: “Ahí empecé a usar la música para expresarme y me di cuenta que podía decir cosas lindas a través del canto”. Fue su papá una de las tantas personas que siempre lo alentó, le enseñó y le transmitió el amor por el arte y confianza.
El mensaje para quienes no están pasando por un buen momento fue: “Salgan de donde están que la vida siempre puede ser mala, pero de un segundo a otro te puede cambiar por completo, que nunca crean en el ‘no puedo’, esa es una frase, yo creía en el ‘no puedo’ y Dios me hizo ver la vida de otra manera, la mitad de mi vida era ‘no puedo’ y ahora quiero que sea ‘yo puedo’ por eso lo que no puedo decir, lo canto para que le llegue a la gente”.
Aún es todo muy nuevo para él. Por lo pronto, disfruta de su triunfo en La Voz y espera volver a su casa para reencontrarse con su mujer y su bebé recién nacido, con el deseo de seguir dedicándose a la música.