
“Estamos en plena época de incendios, de estación seca que tiene Tucumán que va desde julio hasta octubre. En ese contexto, se está trabajando arduamente, estamos registrando más de 900 denuncias por incendios de cañaverales, basurales y forestales de todo tipo, de las cuales en la gran mayoría hay una intervención directa a través de los organismos de respuesta que son bomberos voluntarios y la Brigada Forestal de la Defensa Civil”, manifestó Torres y adjudicó que un 45% de esos incendios corresponden a la quema de cañaverales y rastrojos. El resto se refiere a pastizales y montes en la zona de Pedemonte, zona norte.
De hecho, en este marco, remarcó que tuvieron varias intervenciones muy importantes debida a esta práctica que no solo daña al suelo, al monte, al bosque nativo, también afecta seriamente a la fauna.
Ante esta situación, el titular del área subrayó que esta práctica está prohibida y penalizada e instó a los ciudadanos a denunciar estas acciones. El trabajo se realiza de manera organizada y coordinada con otros organismos como Medio
Y finalmente, insto a la comunidad denunciar estos hechos, “apelo a la conciencia social para colaborar y evitar o atenuar estas situaciones, trabajamos coordinadamente, potenciados con el Estado más la suma de la colaboración de los bomberos voluntarios para minimizar el daño que causa la quema”, cerró.