Andrés Calamaro cumplió 60 años como músico del rock argentino

Calamaro es uno de los músicos más influyentes del rock en castellano, y ocupa un lugar privilegiado entre los más respetados y queridos por el público,

Dueño de una carrera admirable, este músico el domingo cumplió 60 años. Nació un 22 de agosto en 1961 y descubrió de muy joven su vocación cuando era un adolescente. Se codeó con verdaderas leyendas de la música nacional, como Charly García y Miguel Abuelo, por ejemplo.

“Cuando empecé no me consideraba un letrista, ni mucho menos. Al principio, cuando era joven, lo que quería era ser un músico aceptable para poder tocar con otros músicos más grandes. Y, bueno, efectivamente pude tocar al lado de Beto Satragni, más adelante con Miguel Abuelo, Charly García… Mis habilidades eran el teclado, o ser un buen elemento, un buen compañero en las giras, poder cantar; todo ayudaba un poco”, recordó sobre sus inicios en una entrevista hace unos años.

“Hacer letras, hacer canciones, ya es otro rubro que solamente tocar un teclado. Y es convertirse, sin exagerar la importancia de la palabra, en artista. Una cosa es poner tu talento al servicio del talento de alguien, y otra cosa es grabar tus propios discos. Así que fui escribiendo letras más de grande. El primer disco que tiene 100 % de letras mías es Nadie sale vivo de aquí, que está grabado en el año ‘88. Parece mucho, pero 30 años atrás yo no era un adolescente ya; tenía 25 largos…”, recordó el Andrés. Con el grupo que lideraba Miguel Abuelo, Andrés explotó como músico.

Empezó a colaborar con temas propios y fue allí cuando llegó a ser reconocido como compositor. En 1982 salió a la venta el primer disco de la banda, que contuvo “Sin gamulán”, uno de sus primeros éxitos personales aunque más repercusión tendrían luego “Mil horas”, canción que formó parte del siguiente trabajo discográfico de Los Abuelos: Vasos y besos; y “Costumbres argentinas”, incluida en el álbum en vivo Los Abuelos en el Ópera, publicado en 1985.

Su paso con Los Rodríguez fue un éxito fue rotundo pero solo estuvieron juntos seis años y apenas grabaron tres álbumes de estudio. ¡Pero qué álbumes!: Buena suerte (1991), Sin documentos (1993) y Palabras más, palabras menos (1995).

Luego vendría, Alta Suciedad lanzado oficialmente el 9 de septiembre de 1997 por la discográfica Warner. Contó con 14 canciones, todas compuestas por “El Salmón”. El disco fue producido por Joe Blaney.

Muchos de los temas de Alta Suciedad se escucharon en todas las radios del país, de la región y de España. Se destacan temas como ‘Crímenes perfectos’, ‘El tercio de los sueños’ y ‘Comida china’; y de la siguiente temporada de maquetas aparecieron ‘Flaca’, ‘Loco’ y ‘Todo lo demás’.

Tras el boom de Alta Suciedad, se esperaba con expectativa la salida de Honestidad Brutal (1999), editado en un álbum doble de 37 temas. En Honestidad Brutal, el artista profundizaría su crítica hacia la realidad política y social del país, mirada que había iniciado con la canción “Alta Suciedad” del disco que llevó ese nombre. “Alta suciedad, basura de la alta suciedad, no se puede confiar en nadie más…”, expresaba un ácido Andrés.

En su reciente álbum se pueden escuchar “versiones renovadas”. Que rememora 15 de sus canciones más bellas. Respecto a la grabación del álbum, Andrés recordó que se realizó entre 2016 y 2018.

“Luego entendimos estoicos que había que desarmar los escenarios hasta nuevo aviso. En eso estamos, esperando con ilusión y rabiosa alegría”, concluyó, haciendo mención indirectamente a la situación de pandemia que nos toca a todos.

Lúcido, analista de la realidad, inteligente, un artista impresionante que hoy está cumpliendo 60 años y que hizo  y todavía hace- emocionar a millones de personas con sus rimas, versos y dichos… En definitiva, con sus canciones, que son su mejor carta de presentación.