
El Ministerio de Cultura y Turismo se fijó como objetivo poner en valor y optimizar la calidad de todo el proceso y apostar al diseño para lograr que las alfombras catamarqueñas, además de elementos decorativos de altísima calidad, sean valoradas como lo que son: verdaderas obras de arte textil.
Con este objetivo, el viernes, el ministro Roberto Brunello firmó un convenio de colaboración con la Fundación Investigación en Diseño Argentino (IDA), en la persona de su presidente, Gustavo Quiroga, para trabajar junto a esta prestigiosa institución en el registro y sistematización de los diseños y procesos que integran la cadena de producción de las alfombras, así como la recuperación de la historia de la fábrica y en su puesta en valor estratégica con miras a la inserción en los mercados del arte; y reposicionarla por su valor patrimonial y artístico.
“La Fábrica tiene uno de los acervos a nivel gráfico y de diseños textiles más importantes a nivel mundial, no existe otro caso de una empresa ni institución pública, porque este caso es un mix entre ambas, que sistematice de tal forma la artesanía, que tenga la herencia de los diseños de tantas décadas, por donde han pasado muchos estilos de diseñadores y artistas importantes y que no se haya ido perdiendo en el tiempo. Por eso es importante sistematizar y registrar ese material” destacó Quiroga, quien estuvo una semana a pleno trabajando en la Fábrica, junto a Constanza Martínez, historiadora de Arte Textil y coordinadora del Área de Diseño Textil de Fundación IDA.
“La idea es darle a la Fábrica el toque de calidad, realzar la importancia que ya tiene y lograr optimizar su comercialización, porque sabemos que hay mercado”, destacó el ministro de Cultura y Turismo, Roberto Brunello Por su parte, Armando Corpacci, director provincial de Artesanías y Fábrica de Alfombras contó que el trabajo junto a la Fundación IDA contempla al menos tres etapas: la primera que ya inició consiste en la clasificación y catalogación de más de 2.000 diseños de alfombras que custodia la Fábrica, pero que hay que preservar y poner a resguardo para evitar su deterioro. Una segunda etapa contempla la capacitación al personal de la Fábrica y una consultoría estratégica para ajustar el perfil de producción y comercialización, buscando dar un salto en la calidad; y una tercera etapa que cerraría la puesta en valor con una estrategia de reposicionamiento y visibilidad de la Fábrica como ícono del patrimonio artístico textil de Catamarca.
En ese sentido, se realizará la producción de un libro y un documental que cuente la historia de la Fábrica a partir de sus trabajadores y también sumando la mirada experta del diseño y el patrimonio textil que permitirá su difusión a nivel nacional e internacional.