San Francisco y Nieva no se jugó por agresión al árbitro de reserva

Edgard Segovia, quien iba a actuar como juez de línea en el partido de primera división, recibió un cabezazo de un futbolista de San Francisco.

Es insólito que una competencia federada y que busca crecer en profesionalismo tenga episodios como el que se vivió en la tarde de ayer en el estadio Libero Bravo del Barrio Mariano Moreno, donde hacía de local el equipo de San Francisco.

Durante el partido de quinta división entre el equipo local y Ciudad de Nieva, preliminar al encuentro que debió jugarse de primera, el futbolista Matías Suarez, capitán de San Francisco, le pegó un cabezazo directo al rostro del árbitro del partido, Edgar Segovia, quien debía actuar como asistente número 2 en el encuentro de primera división.

Ante esta agresión descalificadora, impropia de un fútbol que intenta dar el salto de calidad, Cristian Carrillo, árbitro designado en el duelo de primera, decidió suspender el encuentro por no estar dadas las garantías y para preservar el estado de salud de su colega, que no estaba en condiciones de seguir.

Ahora el tribunal de disciplina deberá tomar una decisión sobre el partido que fue suspendido ayer, resolverá si reprograma el encuentro o determina adjudicar el partido ganado a Ciudad de Nieva, equipo que está ajeno al acontecimiento antes mencionado.

Lamentable tener que estar contando estos hechos en la Liga Jujeña de Fútbol, ya que sucedió también en el clásico entre Talleres de Perico y Altos Hornos Zapla disputado el pasado viernes, donde una agresión de similares características desembocó en una gresca que involucró a varios protagonistas de ambas escuadras, obligando al juez del partido la finalización del cotejo minutos antes de cumplirse el tiempo reglamentario.

Los ojos estarán puestas a lo que resuelva el tribunal de disciplina ante los informes en las planillas de los árbitros, ya que de eso dependerá conocer si de verdad se quiere o no erradicar estas prácticas en el fútbol nuestro de cada día.