Causa por genocidio

El gobierno de Bolivia le exige a la oposición apoyar juicio contra Añez

El Gobierno de Bolivia ha recordado este miércoles a los principales líderes de la oposición, Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, que se «comprometieron» a apoyar un eventual juicio por corrupción o por violación de los Derechos Humanos contra la expresidenta interina Jeanine Áñez, después de que se haya admitido a trámite una demanda por las masacres de Sacaba y Senkata.

«El señor Mesa y el señor Camacho, cuando se les preguntó públicamente si apoyarían un juicio de responsabilidades, señalaron que sí, si se trataba de corrupción o Derechos Humanos», ha recordado el viceministro de Justicia, César Siles, durante una conversación para La Razón Radio.

«Espero que cumplan su compromiso público y que podamos tener los dos tercios de votos en el momento que se llame para esa votación», ha dicho Siles, después de que la Fiscalía anunciara que admitió a trámite una propuesta de acusación por genocidio contra Áñez por las protestas de Senkata y Sacaba, en noviembre de 2019, en las que murieron 25 personas y otras cientos resultaron heridas.

Siles ha hecho referencia de esta manera a una pasada declaración del expresidente Mesa, líder de Comunidad Ciudadana (CC), quien afirmó que apoyaría un juicio contra Áñez «por violación a los Derechos Humanos o por corrupción» siempre que estuviera «fundamentado y adecuadamente documentado», pues «no tiene nada que ver con la falsa teoría del golpe de Estado».

En el caso de Camacho, gobernador de Santa Cruz y candidato en las pasadas elecciones, sostuvo que tanto «la corrupción del Gobierno transitorio» como «todas las muertes de bolivianos deben investigarse y sancionarse», aunque desconfía de que se pueda lograr «si el Movimiento al Socialismo (MAS) usa la justicia para vengarse y criminalizar las protestas ciudadanas contra el fraude».

Al igual que las otras tres demandas contra Áñez por delitos penales y administrativos, esta de genocidio debe contar con el aval de la Asamblea Plurinacional, en donde el Movimiento al Socialismo (MAS) necesita sumar votos de la oposición, pese a contar con mayoría absoluta en ambas cámaras.