
Gracias a la inflación, que les permite licuar sus gastos en salarios a estatales, y a la asistencia extraordinaria de Nación por la pandemia, las 23 provincias y CABA lograron -de manera conjunta- un resultado fiscal sorprendente teniendo en cuenta la crisis económica y la fuerte caída de actividad: las provincias en conjunto obtuvieron en 2020 un superávit primario (es decir, un excedente entre sus ingresos y sus gastos, antes de computar los intereses para el pago de sus deudas) de $62.843 millones, equivalente al 0,2% del PIB.
El otro dato para destacar es que se trata del tercer año consecutivo que el resultado consolidado de provincias y CABA arroja números “azules” en las cuentas públicas, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), con la información que las provincias aportaron a la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales del Ministerio de Economía.
La anterior vez que se sucedieron tres años consecutivos de números “azules” en las cuentas provinciales fue el trienio 2005, 2006 y 2007. Pero aquél fue uno de los períodos de mayor crecimiento de la economía argentina en toda su historia, con superávits gemelos en las cuentas nacionales (fiscal y comercial) y una economía creciendo a “tasas chinas”.
Acá el dato destacado de las cuentas provinciales es que se logró este superávit primario en tres años de “vacas flacas”. Con fuertes devaluaciones, años de recesión y caída de la actividad. Aún así, las provincias y CABA lograron -de manera consolidada- superávits primarios en 2018, 2019 y 2020.
La “nueva normalidad” de las cuentas provinciales
El fenómeno subraya una nota distintiva de la crisis económica argentina actual, de la que se observaba antes del estallido de la Convertibilidad a finales de 2001. En aquella crisis económica, las provincias no podían pagar sueldos y tampoco sus deudas. Ahora, si bien hay situaciones críticas en algunos distritos (como Chubut o Santa Cruz), la gran diferencia es que la crisis económica argentina viene acompañada con provincias que suelen mostrar números fiscales mucho más equilibrados que los del Gobierno Nacional.
¿La razón para este superávit en 2020? Según Nadin Argañaraz, el economista responsable del informe del IARAF, la inflación jugó a favor de las provincias para “licuar” el gasto público, sobre todo el que está destinado al pago de salarios a estatales.
La mayoría de las provincias practicó en los últimos años un “ajuste” blando, que consiste en congelar o semi-congelar ingresos al Estado provincial, negociar paritarias por debajo de la inflación y beneficiarse con los mayores ingresos que genera el efecto inflacionario en la Coparticipación y en la recaudación propia, fundamentalmente de Ingresos Brutos.
“La caída del gasto salarial real es una de las principales cuestiones. El gasto en personal no evolucionó al mismo ritmo que la inflación y eso hizo bajar mucho el gasto real en salarios, que tradicionalmente explica, aproximadamente, un 50% del gasto de las provincias”, señaló el director del IARAF.
El otro punto a tener en cuenta fue la devolución del 15% de la Coparticipación a las provincias que antes se retenía para financiar a la ANSES. El gobierno de Mauricio Macri le fue devolviendo a las provincias esos 15 puntos en forma escalonada (tres puntos anuales) y ya desde 2019 las jurisdicciones (excepto San Luis, Córdoba y Santa Fe, que hicieron juicio a Nación) pasaron a percibir las transferencias sin esa retención que se aplicaba desde mediados de los 90,. “Eso sin dudas también incidió”, explicó el experto en finanzas provinciales.
La asistencia Covid-19 a las provincias
Por otra parte, Argañaraz señaló que en 2020 para sostener el superávit fue decisiva la asistencia discrecional que la Casa Rosada le otorgó a las provincias para compensarlas por la caída en la Coparticipación que generó las restricciones por el Coronavirus. “El año pasado fueron relevantes las transferencias no automáticas originadas en el Covid y la asistencia a las provincias. Sin esas transferencias, claramente el resultado superavitario del 0,2% del PIB hubiera sido deficitario en 0,3% del PIB”, detalló el economista cordobés.
Al igual que en 2019, el año pasado las provincias lograron incrementar sus ingresos más que sus erogaciones. “Los ingresos públicos provinciales ascendieron a $4.752.532 millones de pesos en 2020 (17,5% del PIB), exhibiendo una variación nominal interanual de 34,5%, lo cual equivale a una caída real del 5,3%”, detalló el IARAF.
En tanto, los “gastos totales del consolidado provincial alcanzaron los $4.830.122 millones en el mismo periodo (17,8% del PIB), resultando un 31,5% superiores a los de 2019 en moneda corriente, es decir que sufrieron una caída real 7,4 puntos porcentuales”.
Si se computan los intereses de la deuda las provincias y CABA obtuvieron un déficit fiscal de $77.590 millones equivalente al 0,3% del PIB, indicó el trabajo. El déficit fiscal computando el pago de la deuda también se redujo respecto a 2019, porque las provincias pagaron menos en concepto de intereses.
Las mejores y peores
El informe del IARAF señala que, provincia por provincia, las situaciones son disímiles. Hay algunas con una posición fiscal superavitaria y otras con números rojos. Si se toma el resultado primario (antes del pago de la deuda) sobre la base de los gastos totales, el reporte indica que las mejores jurisdicciones fueron Santiago del Estero, Córdoba y La Rioja, que presentaron superávits primarios del 23,8%, 8,7% y 6,7% de sus gastos totales, respectivamente. En tanto, Chubut y Río Negro presentaron déficits primarios del -10% y -6,6%, respectivamente.
“Las provincias que más mejoraron en relación a 2019 (es decir, que más aumentaron su resultado primario) fueron Santa Fe, con una mejora de su resultado primario de 11 puntos porcentuales de su gasto total, y Santiago del Estero (9,3 p.p.)”, señaló.
En tanto, hubo provincias que aún computando el pago de los intereses de la deuda obtuvieron un superávit fiscal. “Las jurisdicciones con mejores resultados fueron Santiago del Estero (23%), Córdoba (6%), y Santa Fe (5%). Más aún, estas dos últimas junto a La Rioja, Entre Ríos, Misiones y Salta, revirtieron el déficit fiscal de 2019 y pasaron a cerrar el año con superávit”, detalló el reporte.