
Cuando todos esperaban que la dirigencia «xeneize» pautara el día y el horario para la presentación de ambos jugadores ante la prensa, quienes ya se habían realizado con éxito la revisión médica, un cambio en los papeles de lo que se había acordado por el 20 por ciento restante que Boca tendría que abonar por el delantero del «Globo» dejó ahora en pausa la negociación.
El acuerdo era que Huracán cedía al futbolista por una suma de 3.500.000 dólares por el 80 por ciento de su ficha y por el otro 20 por ciento -en un monto no revelado- se pagaría en un término acordado
El presunto cambio en ese monto y en el tiempo de pago hace peligrar la llegada del delantero, y de rebote el de Rolón -cuya cláusula de salida es de 500.000 dólares- ya que Boca quiere la llegada de los dos. El tema de Rolón es distinto: el «Globo» tiene una deuda importante con el jugador y pretende que la resigne para darle el pase.
En el medio está el 10 por ciento de Briasco, que le reclaman a Huracán los dirigentes de Deportivo Merlo, ya que en ese club se formó el futbolista.
En tanto, sigue sin novedades la incorporación del delantero Franco Di Santo, de San Lorenzo, por una diferencia en el monto del pase: Boca ofreció 2.500.000 dólares y el club de Boedo quiere 3.000.000.
Al trabarse esas negociaciones, comenzó a mencionarse el nombre del delantero uruguayo Juan Ignacio Ramírez, de 24 años, del Liverpool de Montevideo, a quien observadores de Boca lo seguían desde el año pasado. Parece difícil su llegada, debido a que Boca solo tiene dos cupos más para los extranjeros y la idea es traer a otros jugadores.