
Aproximadamente a horas 19, los efectivos tomaron conocimiento que en un local de Avenida Mejías se estaba llevando a cabo una fiesta no autorizada. Los uniformados pudieron observar la presencia de aproximadamente 30 personas consumiendo bebidas alcohólicas y escuchando música con volumen alto.
Ante este hecho, se procedió a consultar con el Juzgado Contravencional y ordenó poner fin a la “fiesta clandestina”, posteriormente el despeje de las personas y la realización de la correspondiente acta a la infractora, una mujer de 43 años.