
La expresidenta padece de una infección urinaria. La discrepancia entre los médicos duplica los análisis, pero no permiten el traslado a un centro sanitario
La salud de la expresidenta Jeanine Áñez se deteriora mientras los médicos que la atienden debaten el traslado a un centro hospitalario para controlar la infección urinaria que padece. La familia de la exmandataria denunció este jueves que Régimen Penitenciario oculta el tratamiento médico que se le ha aplicado a Áñez, que está recluida en el penal de Miraflores desde hace varias semanas.
Tres médicos participaron en una pequeña junta médica en el Centro de Orientación Familiar de Miraflores para evaluar el estado de salud de la exmandataria. Por parte de Régimen Penitenciario, participó el médico Wílder Huanca; y a nombre de la familia asistió el médico de cabecera de Áñez, Favel Angles. A ellos se sumó el médico externo de la especialidad internista de Régimen Penitenciario, Ramiro Gutiérrez.
La reunión concluyó de manera abrupta ante la posición intransigente de Huanca, según la familia. De acuerdo al testimonio ofrecido por la defensa de Áñez, el médico del penal desconoció las sugerencias del profesional de cabecera que cuida del estado de salud de la expresidenta. Según el abogado, en todo momento, Huanca impuso su criterio sin ningún tipo de consenso con los otros participantes.
La hija de Áñez, Carolina Ribera, aseguran que se oculta el tratamiento que recibe su madre en el penal. Además, denuncia que ningún miembro de la familia pudo participar de la junta médica que definió el tratamiento médico para la exautoridad.