
Panorama empresarial
–En general, las empresas ven un panorama muy confuso, muy preocupante, donde no habrá muchas inversiones. Eso es lo que más les preocupa, que no haya un proyecto de ampliar la capacidad productiva para ocupar gente, porque de ahí sale todo el problema que hay en la Argentina. Nadie está hablando del 52% de pobreza que hay, pero está. Es un tema que no se menciona, que todo el mundo lo sabe, y que la Universidad Católica Argentina (UCA) no lo dice todo el tiempo, como hacía durante el gobierno de Mauricio Macri. Ahora está peor el nivel de pobreza y no se menciona casi nada.
Planes y paz social
–Los planes sociales hasta ahora funcionaron. No sé qué pasará de acá en adelante, porque habrá menos. Con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y la asistencia al trabajo (ATP) para las empresas, hubo un gasto del 3% del PBI para atender la pandemia, que es mucho. El gasto público llegó al 47% del PBI de nuevo, por más que en dólares bajó un poco porque aumentó el tipo de cambio. También bajó el volumen del producto un 10% en moneda extrajera, explicó el economista
Ferreres pronostica que el crecimiento será de más de 5,5%; «puede ser de 6,5%, pero no sabemos si será sostenible. Parece que no, porque faltaría la dosis de inversión bruta interna fija, que es la que medimos nosotros todos los meses y es la que permite crecer. Sin esa inversión, no se crece. Por ejemplo, China invierte desde hace 30 años más del 30% de su PBI; llegó inclusive al 50% del producto. Eso fue lo que lo hizo pasar a ser el número uno prácticamente en materia económica. Nosotros, en cambio, invertimos el 8% del producto. Una cifra ridícula. Ahora estamos invirtiendo el 14% y 15% del PBI, pero por la amortización de capital: cuando uno va en la ruta y encuentra un pozo, ese es el desgaste de capital, hay que reponerlo y queda igual que antes. Para eso se hace la inversión, para reponer el capital gastado, no para ampliarlo»
El economista también se refirió a la inflación: «Eso también puede ser un desastre, porque la inflación, como está generada por el sector público y financiada por el Banco Central, será mayor del 25%. Eso presionará a los precios para la suba. A nosotros, la inflación de febrero nos da 3,3%. En enero había dado 4%. Es complicado cumplir con un 29% para el año. Nosotros estimamos una inflación de 50% anual.»
–¿Se puede decir que Martín Guzmán está haciendo un ajuste silencioso, teniendo en cuenta la suspensión del IFE y del ATP, la reforma jubilatoria y el aumento de tarifas?
–Yo creo que sí. Hace el ajuste silencioso, pero se nota, porque todo el mundo lo ve como el candidato más ortodoxo del Gobierno. Los otros dicen barbaridades muchas veces; el mismo Presidente no suele ser muy feliz en sus expresiones.