
El gobierno del presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, reveló este miércoles detalles sobre el plan sistemático de la dictadura de Nicolás Maduro para rematar ilícitamente el oro de las reservas nacionales y financiar así al régimen en el contexto de las fuertes sanciones internacionales.
En un comunicado firmado por Julio Borges, Comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores en el gobierno de Guaidó, se da cuenta de una “conspiración que ha financiado al régimen de Maduro con hasta mil millones de dólares en el 2020″ y de la que han participadon entidades de Emiratos Árabes Unidos (EUA) y Rusia.
Al respecto, Borges pidió más pesquisas y sanciones para los individuos y los países que permitieron la realización del plan, que “liquida las reservas de oro de Venezuela e hipoteca el futuro de las próximas generaciones de venezolanos”.
La investigación duró aproximadamente un año y reveló que la empresa financiera Noor Capital, de EAU, estaría en el centro de la operación. Al respecto, el comunicado señala que grandes cantidades de efectivo salían de los EAU hacia Venezuela para ser intercambiados por el oro venezolano, y que las instituciones financieras del país árabe eran utilizadas como un intermediario para financiar la operación.
“El régimen de Maduro ha sido capaz de sobrevivir gracias a la red de individuos y compañías sin escrúpulo en el mundo quienes frecuentemente, con el consentimiento de su gobierno nacional, están ayudando a financiar la represión y miseria de los venezolanos. Buscamos responsabilizar a los facilitadores de la corrupción y la represión del régimen de Maduro”, dijo Borges en el comunicado.
Más específicamente, el ciclo de la venta ilícita del oro venezolano comenzaba en Moscú, siempre de acuerdo a la investigación del gobierno interino de Venezuela, cuando un avión charter Boeing 757-200 de la empresa Eurofei, asociada a la flota presidencial del Kremlin, partía hacia el aeropuerto de Bamako, en Mali.
De manera sincronizada, un avión de los EAU cargado de dinero en despegaba para encontrarse con la nave rusa en Bamako, donde el efectivo era trasladado al 757-200 de Eurofei.
Desde Mali el jet ruso volaba entonces al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cerca de Caracas, donde descargaba el dinero en efectivo y se hacía con las reservas de oro de Venezuela, cargadas en equipaje de pasajeros, y siempre en el medio de la noche.