
Atlético Cuyaya es uno de los clubes que confirmó su participación en el remodelado torneo Regional Amateur. Al igual que muchas instituciones que se prepararon para el ascenso, el “Bandeño” tenía la esperanza de que se compita en este atípico año 2020.
La decisión del Consejo Federal postergó todo para el próximo año y los distintos planteles se acomodaron, tanto en la parte futbolística como económica.
El capitán y bandera de Cuyaya, señaló “Estábamos ilusionados con que se jugué en noviembre, pero la verdad me pareció todo una falta de respeto al interior”.
“Es increíble lo que pasó porque hay un sacrificio del club de los jugadores para poder participar de un torneo nuevo y estar presente. Y luego te lo suspenden”, señaló el delantero con mayor experiencia en el certamen.
“Todo esto no juega en contra, crea dificultades para un jugador en los entrenamientos y también para los dirigentes que se preparan”, remarcó Arraya en relación a la decisión de jugarlo recién en el 2021.
Por otro lado, contó “La verdad que estamos ilusionados, uno trata de contagiar y que junto a los compañeros soñemos en grande”. Asimismo, aclaró “Todos saben que nuestro plantel está por debajo de otros que cobran sueldos y que son profesional”.
“Acá todo es distinto, a veces los chicos no pueden entrenar por sus trabajos, pero suplantamos con otra cosa como el amor a la camiseta”, lanzó el Flecha Arraya. “Es una ventaja que tenemos”, agregó el ídolo, de uno de los clubes más convocantes de la provincia.
Para finalizar, Juan Arraya exteriorizo la sensación de vestir la camiseta del club que lo vio nacer y de cual es hincha “Soy muy fanático y eso me juega en contra, me presiono yo solo. Entrar a la cancha y saber que mis amigos están viéndome, ser el ejemplo para los chicos, uno siente presión de rendir y se me cruzan muchas cosas por la cabeza cuando me pongo esa camiseta”.