Salud rechaza las «exageraciones» mediáticas sobre la cifra de decesos por COVID-19 en Bolivia

El Ministerio de Salud rechazó este domingo las "exageraciones" de algunos medios de comunicación respecto a la cifra de decesos por COVID-19 en el país y aseguró que los datos de la pandemia son públicos y reales.

«Primero que nada, nosotros no somos un país que no tenga registro. Somos un país que tiene un registro de mortalidad, todas las muertes son registradas, al igual que los nacimientos», dijo el jefe de la Dirección Nacional de Epidemiología, Virgilio Prieto.

Agregó que «todas estas exageraciones son producto de alguna especulación interesada».

Pero, en el sistema de salud «todo lo que recibimos es información fidedigna a través de los servicios departamentales de salud (Sedes)», enfatizó.

Según una publicación del periódico estadounidense The New York Times, replicada por otros medios, el número de muertes por coronavirus en Bolivia sería casi cinco veces mayor respecto a la cifra oficial, además que entre junio y agosto se reportaron unas 20.000 muertes, más que en años anteriores.

«Los datos publicados por ese medio impreso no tienen fuente fiable y, sin embargo, los multiplica por cinco, buscando hacer ver a Bolivia como el país más castigado del mundo. Nosotros tenemos el registro de fallecimientos que se están incrementando, pero en ningún momento hemos falseado a la verdad, porque tenemos registros oficiales de mortalidad», cuestionó Prieto.

La autoridad explicó que el Ministerio de Salud cuenta con técnicos y expertos que hacen seguimiento a los reportes de los Sedes que envían de forma diaria a la Dirección Nacional de Epidemiología.

«El levantamiento legal de cadáveres que se presentó en domicilios o en alguna eventualidad, en la calle, está registrado por el Instituto de Investigaciones Forenses, que coordina con nosotros la causa básica de muerte, de tal manera que es muy difícil que haya un sólo fallecido que no esté registrado», sostuvo.

Prieto, explicó que si esos datos fueran ciertos, los cementerios del país podrían tener problemas para proceder al entierro de esa cantidad de personas.

Aseguró que en Bolivia no ocurrió lo mismo que en Ecuador o Estados Unidos, donde se levantaban cuerpos de las calles y domicilios en grandes cantidades.