
En la audiencia de formalización, la fiscal Jócelyn Pacheco explicó que a las 0:50 horas de hoy, por orden del Segundo Juzgado de Policía Local de Iquique, personal de Carabineros llegó a fiscalizar un domicilio ubicado en calle San Martín, en el centro de Iquique, que había sido denunciado por funcionar como un local clandestino de venta de bebidas alcohólicas y donde además se realizaría comercio sexual. Una vez en el lugar, carabineros sorprendió al interior del recinto a la imputada -que es la administradora del local-, con otras 10 personas que estarían celebrando un cumpleaños y tomando alcohol. Se incautaron en total 144 latas y 120 botellas de cerveza y 3 botellas de ron.
Carabineros detuvo a las diez personas por infringir la cuarentena, ya que sus domicilios eran distintos al local clandestino y ninguno tenía permiso para estar allí, pero como era su primer incumplimiento, fueron apercibidos y dejados en libertad, a la espera que la Fiscalía prosiga con la persecución penal de sus causas.
En cambio, la imputada -que tenía domicilio en el mismo recinto- pasó a control de detención por poner en peligro la salud pública al organizar una fiesta en tiempo de pandemia, en su calidad de administradora del local, y quedó sujeta a la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional. Arriesga una pena de hasta 5 años de presidio.