
«Postergar (las elecciones) probablemente un mes o dos meses no le va a hacer daño a nadie», dijo Áñez en un discurso público en Tarija, sur del país, según reportó la agencia oficial de noticias ABI
Áñez recibió la semana pasada la ley aprobada por las cámaras de Senadores y Diputados, donde tiene mayoría el partido del expresidente Evo Morales (2006-2014), pero hasta ahora no la ha promulgado.
Si no lo hiciera, será la Asamblea Legislativa la llamada a hacerlo, según la Constitución.
Con un aplazamiento, «todos los bolivianos vamos a ganar», señaló la mandataria, aunque aclaró va a «acatar todo lo que establezca el Tribunal Supremo Electoral, porque también nosotros queremos elecciones».
La ley que fija las elecciones generales para el 6 de septiembre fue aprobada tras un acuerdo entre el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales, que controla por amplia mayoría ambas las cámaras del Cogreso, el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el candidato centrista Carlos Mesa y otras fuerzas menores.
En una entrevista con la televisión Red Uno, el presidente del TSE, Salvador Romero, dijo este martes que «la promulgación de esta ley es muy importante para dar certeza a la ciudadanía y al país sobre la celebración de un proceso electoral que es indispensable para la democracia en Bolivia».
Con su reticencia a promulgar la convocatoria, Áñez, que se postula a los comicios, «provoca, con toda intención, un grave conflicto de poderes», dijo Comunidad Ciudadana, frente político que apoya a Mesa.