
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, ha señalado que se trata de «restricciones de locomoción y circulación más que un encapsulamiento», y ha comunicado que a partir de la medianoche de este lunes 8 de julio, tanto la Policía como las Fuerzas Armadas controlarán los puntos de acceso y salida a la región y evitar así que la población pueda desplazarse a otras zonas de Cochabamba o a Santa Cruz, el departamento más afectado por la pandemia.
Santamaría ha insistido en que la medida «busca proteger a la población y evitar que se propague el virus». Hasta el momento los cinco municipios de la zona suman 248 infectados y 21 muertes.
En su último parte, el Ministerio de Salud de Bolivia ha confirmado 13.358 casos positivos y 454 víctimas mortales. El departamento de Cochabamba cuenta con 1.022 contagios y 52 fallecidos.
El viceministro de Seguridad también ha señalado que la decisión viene motivada a su vez porque se tiene constancia, ha dicho, de que se han llevado a cabo enterramientos de víctimas por la COVID-19 sin haber tomado las medidas de seguridad adecuadas y sin haberlo notificado a las autoridades pertinentes.
Santamaría también ha comunicado que el alcalde del municipio de Entre Ríos, Aurelio Rojas, ha sido ingresado en un centro de salud de Cochabamba y le ha acusado de ser «uno de los principales agitadores e instigadores» de negar la pandemia.