
Pese a que a nivel nacional ya se anunció el retorno de la actividad laboral a los socavones mineros y empresas mineras, hay sectores que rechazan esta norma porque no tendrían las condiciones de bioseguridad.
El presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras, Carlos Porco, dijo que el Estado quiere dejar en manos de este sector la implementación de medidas de bioseguridad.
El dirigente destacó que esa debe ser una tarea del Estado en defensa de la salud pública.
Raúl Álvarez de la Cooperativa Unificada anuncia el rechazo al decreto que define el retorno a las minas porque se deja bajo su responsabilidad la implementación de medidas de bioseguridad en un momento de crisis.
La pandemia del COVID-19 consiguió lo que ni las guerras, revueltas, conflictos sociales y otras pestes pudieron, paralizar por más de un mes la explotación mineral en el inagotable Cerro Rico de Potosí en Bolivia, emblema de la que fue una de las mayores metrópolis mundiales del siglo XVII.
Alrededor de unas 10.000 personas dedicadas a la minería han dejado de trabajar provisionalmente para cumplir la cuarentena dictada hace más de un mes por el Gobierno interino de Bolivia y frenar los contagios por el coronavirus, por primera vez en unos 475 años en la que fue la mayor mina de plata del mundo
Nunca antes la explotación se paró
La suspensión de la actividad minera «es un acontecimiento sin precedentes en la historia minera del Cerro Rico de Potosí», aseguró a Efe el integrante de la Sociedad Boliviana de Historia Daniel Oropeza.