11-06-18 |

“Cholas transformistas” cuestionan belleza occidental reivindican sus derechos en Bolivia

Comentarios

0

Un desfile de belleza y moda de "cholas transformistas" interpeló este fin de semana los tradicionales eventos de belleza occidentales, en una pasarela llena de colorido montada en un patio colonial de La Paz. Una forma de luchar contra la discriminación y la homofobia en el mundo andino, en especial en el ámbito folklórico.

 

 

Un desfile de belleza y moda de “cholas -la mujer boliviana de raíces indígenas- transformistas” interpeló este fin de semana los tradicionales eventos de belleza occidentales, en una pasarela llena de colorido montada en un patio colonial de La Paz.

El movimiento de la “chola transformista” cuestiona “las estéticas” pero también la “performática (performance) y la autonomía de los cuerpos”, explica la comunidad LGTB, liderada por el artista y comunicador Andrés Mallo, conocido como “Alicia Galán” en su identidad de transformista.

En la elección de la “cholita transformista 2018” intervinieron, el sábado, ocho hombres jóvenes que entre bambalinas requirieron de más de una hora de maquillaje y vestuario para asumir la identidad de “la mujer de pollera (que) actualmente tiene una gran presencia en la sociedad boliviana”.

Se trata de “realzar la vestimenta para visibilizar la pollera”, explica a la AFP Madison Rodríguez, de 35 años, mientras se maquilla para convertirse en una indígena quechua. “Mi madre y mi abuela vestían pollera”, pero debido a la intolerancia y discriminación mudaron sus vestidos por otros occidentales, señala.

Madison resalta las normas del gobierno del presidente aymara Evo Morales, que asumió en 2006 reivindicando el poder indígena posibilitando que actualmente sea “más honroso vestir la pollera”.

En materia de derechos, sin embargo, “falta mucho por hacer”, según Mallo.

La comunidad LGBT, explica, “sigue construyendo un amplio discurso de identidad de género con una mirada política, artística/cultural y con el fin de reivindicar sus derechos y de la sociedad”.

Abel Espinoza, comerciante de 33 años de edad, identificado como “Génesis” y activo miembro de esta comunidad, normalmente baila de “chola transformista” en diversos eventos folclóricos. Sin embargo, su idea es clara: “no me voy a volver trans ni travesti, respeto a ellos pero me mantengo en el transformismo”, sostiene.

“Génesis” fue elegida el año pasado como “cholita transformista 2017” y asegura que, además de sacrificada y trabajadora, “la mujer de pollera es muy elegante”.

En un país con una comunidad creciente de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT), el presidente Morales promulgó en mayo de 2016 una norma que permite a transexuales y transgéneros cambiar de identidad en el sistema público de registro civil, pero, según el Tribunal Constitucional, ello no les faculta a contraer matrimonio.

La Iglesia católica es contraria a la norma.

Casi todos los fines de semana Génesis se viste de chola paceña para  bailar y participar en diferentes fraternidades. Ella pertenece al bloque Mayas de la fraternidad Rosas de Viacha de la fiesta del Gran Poder.

Para cada actividad, Génesis y sus amigas se encargan  desde definir las telas hasta los diseños de sus trajes. “Buscamos telas  y elegimos todo  para vernos bien porque no podemos representar  vulgarmente a lo que es un ícono de La Paz”, dice. Su objetivo  es resaltar la belleza de las cholas trans en Bolivia y el mundo. “Viajamos    a las fronteras, vamos a  Chile, Perú y  otros países”, revela orgullosa y asegura que no sabe por qué ama  lucir como  una mujer de pollera, ya que su madre es de vestido.

“Qué será, no?”, se pregunta. Segundos después responde: “Pero cuando me visto de chola paceña siento  un apoderamiento de  glamur y riqueza. Me siento cómoda”.  Y se siente más feliz cuando sale a bailar o participar en una de las fiestas de  Gran Poder. “Los fraternos nos aceptan muy amistosamente, más bien nos llaman para que nosotros estemos presentes en sus actividades. Ahora se abre un poco más,  nosotros no vamos a  hacer un espectáculo o un show, nosotros representamos a la chola paceña con glamur y delicadeza”, afirma Morales.   Tiene 30 años y es egresada de Ciencias de la Educación.

 

Share This: