13-03-18 |

Los créditos hipotecarios se expanden y les dan pelea al dólar y a la inflación

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Los bancos suman nuevas opciones, como segunda vivienda, cocheras y usos comerciales. Las propiedades suben al igual que las cuotas, pero “la demanda se mantiene”, dicen.

 

El sistema financiero viene adaptando sus estructuras para responder al déficit crónico habitacional. Bajo la fórmula UVA, los créditos para la compra de viviendas despegaron en forma notable: el año pasado se concretaron 65.000 operaciones por casi $130.000 millones, lo que representa un crecimiento de 104%, según datos del BCRA. El Gobierno prevé otro crecimiento importante para este año, un pronóstico compartido por la banca pública y privada. Las principales entidades sostienen que los préstamos hipotecarios tienen un enorme potencial: “A pesar del boom, en 2017 representaron menos del 1% del PBI, muy por debajo del 7% alcanzado en los 90”, señalan.

Estos hechos auspiciosos contrastan con algunos desafíos pendientes (escasez de oferta de propiedades apto crédito, por ejemplo) y la incertidumbre de los tomadores de crédito por las variaciones del dólar y la inflación. “En todo este tiempo, la demanda se mantuvo altísima”, coincidieron altos ejecutivos del mercado financiero. Datos oficiales corroboran esa percepción: en el primer bimestre de 2018 se otorgaron $21.000 millones en hipotecas y estiman que cerrarán el año con 100.000 operaciones basadas en préstamos UVA, lo que representa un alza el 50%.

El mayor atractivo de los préstamos a largo plazo para la compra de viviendas son los altos precios de los alquileres. Fuentes del sector inmobiliario coinciden en que el alquiler promedio en Capital de un departamento de 2 ambientes ronda los $9.324, promedio, según un informe de Reporte Inmobiliario. “En general, el valor de la cuota y el alquiler es casi el mismo. El crédito hipotecario tiene mucho potencial, porque si bien el dólar y la inflación y la suba de propiedades complican, los alquileres también suben y muchas veces por encima de la inflación”, explicó Germán Gómez Picasso, analista de esa consultora especializada.

-¿Qué balance se puede hacer de lo ocurrido en 2017?

Arrancamos el año con 300 hipotecas y lo terminamos con 10.000. Fue un año de un gran aprendizaje sobre la realidad del mercado y la real situación de la oferta existente: los planos, la reglamentación y la documentación de las viviendas. Fue un aprendizaje veloz en el primer semestre, que lo aprovechamos en el segundo. Logramos armar un departamento para créditos, que no estaba hace muchísimos años en el Banco Provincia.

-¿Cuáles son las principales inquietudes de los clientes? ¿Qué dudas plantean?

Lo que más preocupa al cliente, lo primero que pregunta es cuánta plata le va dar el banco. Y si con eso le alcanza para comprar lo que alquila. Lo segundo es si el valor de la cuota es equivalente al alquiler. Mansilla: La demanda de créditos hipotecarios fue afectada por la variación del tipo de cambio. La gran mayoría de los interesados son familias que actualmente tienen que afrontar un alquiler y pretenden comprar una vivienda de similares características. El crédito UVA les da la posibilidad de pagar una cuota inicial menor a la del alquiler. El ajuste en general es menor al de sus contratos.

-¿Por qué los créditos no llegan a cubrir el 100% del valor de la propiedad?

Es muy sano que eso exista. En los países que no ocurrió, terminó mal: pasó en Europa y en los Estados Unidos. Tenemos la suerte de haber aprendido, y de tener esta relación del 75% al 85% del monto total. En algunos países, en pleno boom hipotecario, se llegó a financiar hasta el 110% y en 2008, pasó lo que pasó. También es importante que seamos cuidadosos con la relación entre ingresos y valor de cuota.

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