12-01-18 |

Con desconfianza mutua, el Chavismo y la oposición venezolana retomaron el diálogo en Dominicana

Comentarios

0

Delegados del gobierno y la oposición de Venezuela retomaron hoy el diálogo iniciado a comienzos del mes pasado en Santo Domingo, en medio de demostraciones recíprocas de desconfianza y tras la reciente advertencia de dos de los países observadores de que podrían retirarse del proceso.


Las conversaciones, que continuarán mañana y cuyo inicio se retrasó hoy en varias ocasiones, se desarrollaban a puerta cerrada en la sede de la cancillería de la República Dominicana, informó la agencia de noticias EFE.
“Nosotros insistimos en el diálogo, estamos abiertos de corazón, en procura de lograr la convivencia pacífica” que elimine “de manera definitiva la violencia en la vida política de Venezuela”, afirmó el ministro de Comunicación e Información y jefe de la delegación gubernamental, Jorge Rodríguez, antes de comenzar las deliberaciones.
No obstante, el funcionario advirtió que “sectores violentos” estaban reagrupándose para “volver otra vez a la violencia”.
Más temprano, uno de los negociadores opositores, el diputado Luis Florido, dijo en Twitter que “entre el primer encuentro y este tercero, el gobierno de (el presidente, Nicolás) Maduro muestra una mala fe que es insensible a la crisis”.
“No les importan los venezolanos ni solucionar la crisis, solo mantenerse en el poder”, escribió el legislador, horas antes de que se reanudaran las conversaciones.
Tras dos intentos frustrados en los meses previos y dos experiencias fallidas en 2014 y 2016, delegados del chavismo y la oposición iniciaron un diálogo que tuvo su primera ronda el 1 y el 2 de diciembre pasado, y la segunda el 15 y el 16 del mismo mes, siempre en Santo Domingo.
Las negociaciones son auspiciadas por el mandatario dominicano, Danilo Medina, y el ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, y actúan como observadores los cancilleres de Bolivia, Nicaragua y San Vicente y las Granadinas, a pedido del chavismo, y Chile y México, solicitados por la oposición.
El domingo pasado, sin embargo, el canciller de México, Luis Videgaray, reveló que él y su colega de Chile, Heraldo Muñoz, advirtieron en una carta a Medina que analizaban la posibilidad de abandonar el proceso debido a que habían “visto algunas decisiones del gobierno venezolano que no necesariamente son congruentes con lo que se ha venido hablando en la mesa”.
La presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente y también delegada oficialista al diálogo, Delcy Rodríguez, reclamó esta mañana “seriedad” a los observadores extranjeros y criticó especialmente a Muñoz.
“Exigimos sindéresis y seriedad a los acompañantes del diálogo para que respeten códigos previamente acordados en el cumplimiento de su labor”, escribió la funcionaria en Twitter.
Rodríguez agregó que Muñoz “vive en la falsa ilusión compartida con personeros opositores de que el diálogo es intervención de Venezuela”.
En el diálogo, la oposición reclama la apertura de un “canal humanitario” que permita ingresar alimentos y medicamentos para paliar la crisis causada por el severo desabastecimiento que el país sufre desde hace varios años.
También demanda garantías de imparcialidad para las elecciones presidenciales que deben realizarse este año, para lo cual solicita la modificación del directorio del Consejo Nacional Electoral (CNE), actualmente integrado por cuatro chavistas y un independiente.
Asimismo, la oposición requiere la liberación de todos los opositores presos, que sumaban 214 a comienzos de esta semana después de haber llegado al récord de 676 en agosto pasado, según el relevamiento habitual de la ONG especializada Foro Penal Venezolano.
Voceros del gobierno rechazaron el “canal humanitario” por entender que encubre una “intervención” extranjera, advirtieron que el sistema electoral no se modificará y prometieron liberar a más de 80 opositores presos para la última Navidad pero solo soltaron a poco más de 40.
En tanto, el oficialismo pide que la oposición gestione el levantamiento de las sanciones económicas y financieras que gobiernos extranjeros impusieron a Venezuela y que dificultan a este país la renegociación de su deuda externa, que está parcialmente en default.

Share This: