12-09-17 |

Colombia: Desde Cartagena, el papa Francisco volvió a pedir por Venezuela

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Llamó a rechazar "todo tipo de violencia en la vida política" y reclamó una solución a la "grave crisis" que atraviesa.

 

 

A horas de concluir ayer su viaje de cuatro días a Colombia, el Papa lanzó un fuerte llamado a Venezuela para que rechace “todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis” que afecta al país.

“Desde este lugar, quiero asegurar mi oración por cada uno de los países de Latinoamérica y de manera especial por la vecina Venezuela”, dijo Francisco, al final de la oración del Angelus que pronunció desde el atrio de la Iglesia de San Pedro Claver, en el centro histórico de esta bellísima ciudad colonial, patrimonio Mundial de la Unesco desde 1984.

“Expreso mi cercanía a cada uno de los hijos e hijas de esa amada nación, como también a los que han encontrado en esta tierra colombiana un lugar de acogida”, agregó, aludiendo al millón de venezolanos que se han refugiado en Colombia en los últimos años, al agravarse cada vez más la situación económica, política y humanitaria, bajo el régimen del presidente Nicolás Maduro.

“Desde esta ciudad, sede de los derechos humanos, hago un llamamiento para que se rechace todo tipo de violencia en la vida política y se encuentre una solución a la grave crisis que se está viviendo y afecta a todos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos de la sociedad”, añadió.

Ya en el vuelo que lo trajo de Roma a Colombia, el miércoles último, el Papa, consciente de que la cuestión venezolana es un tema al rojo vivo, vista la oleada inmigratoria que amenaza con desestabilizar el país, había tocado el tema. En un breve saludo a los periodistas, al recordar que iba a sobrevolar el espacio aéreo venezolano, pidió “una oración para que pueda haber diálogo y para que el país encuentre una buena estabilidad”. En un telegrama de salutación protocolar que, horas más tarde, envió al presidente Nicolás Maduro y al pueblo de Venezuela, auspició “que toda la nación pueda promover caminos de solidaridad, justicia y concordia”. E invocó para el país “bendiciones de paz”.

Venezuela es un país que preocupa inmensamente al Papa, que impulsó el año pasado un diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición, que terminó fracasando. El jueves pasado, en Bogotá, Francisco se reunió brevemente con dos cardenales y tres obispos venezolanos -que consideran una “dictadura” el régimen del sucesor de Chávez-, que volvieron a pedirle ayuda.

Lamentó, finalmente, “que todavía hoy, en Colombia y en el mundo, millones de personas son vendidas como esclavos, o bien mendigan un poco de humanidad, un momento de ternura, se hacen a la mar o emprenden el camino porque lo han perdido todo, empezando por su dignidad y por sus propios derechos”. Y pidió “trabajar por la dignidad de todos nuestros hermanos, en especial por los pobres y descartados de la sociedad, por aquellos que son abandonados, por los emigrantes, por los que sufren la violencia y la trata”. “Todos ellos tienen su dignidad y son imagen viva de Dios”, aseguró, en medio de aplausos.

Esta noche, después de celebrar una misa multitudinaria en la zona portuaria de esta ciudad, también llamada “la heroica” por su coraje hace 200 años al defender su independencia de los españoles, Francisco partirá de regreso a Roma.

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